jueves, 3 de junio de 2010

¿Que es un sistema de traspatio?

El Caso de las Mujeres en Producciones de Traspatio

La mujer ha participado activamente en los Sistemas de producción agropecuarios en

diferentes niveles y ámbitos, lo que le ha permitido desempeñar y desarrollar distintos

papeles o roles dentro de la sociedad. Sin embargo, con los diferentes cambios que se

han dado en lo social, económico, político, etc., en el ámbito mundial a lo largo de la

historia, la mujer fue perdiendo paulatinamente espacios dentro del sistema productivo;

ya que iban siendo ocupados por el hombre, trayendo como consecuencia, la baja

valoración en el trabajo que las mujeres iban desempeñando en el mismo.

La mujer en la historia del desarrollo social y productivo ha jugado un papel

fundamental, que en algunas etapas ha sido menospreciado y en otros casos

desconocido. En la actualidad el trabajo femenino ha sido analizado desde el punto de

vista feminista que pretende presentar a la mujer como ente pasivo que es reprimido y

golpeado. Esta actitud es reflejada en los trabajos de investigación de género y poco se

habla de los satisfactores que obtienen las mujeres dentro de los medios de producción y

la relación que guardan con la sociedad, así como las ideas de la mujer como ente activo

y pensante que es capaz de ser compañera, educadora de los hijos e hijas, trabajadora

del hogar y sobre todo como contribuyente activa y partícipe de las decisiones que se

toman en relación al Sistema de producción.

Es por ello que esta investigación realizada en los Sistemas de traspatio de producción

lechera (STPL) ubicados en la Delegación Iztapalapa del Distrito Federal, intenta

rescatar la importancia que tienen las mujeres al estar participando de manera directa en

los Sistemas de producción de traspatio, específicamente en los de producción lechera,

además de reconocer su trabajo en el ámbito doméstico que cotidianamente realizan día a día.

Dentro del ámbito del sector agropecuario la integración de la mujer como sujeto

participante en los Sistemas de traspatio, se ha venido incrementando; por ello resulta

interesante y necesario analizar todos los alcances que se han tenido de este tipo de

participación.

En el caso de las actividades de los Sistemas de traspatio el trabajo de las mujeres es

considerado como una continuación de las labores domésticas y por ello su aportación

productiva queda opacada. Sin embargo, a través de la venta de productos obtenidos del

Sistema de traspatio, las mujeres aportan un porcentaje de ingresos a la economía

familiar. Podría hablarse para ello de una estrategia de sobrevivencia en la que

participan las mujeres y otros miembros de la familia.

Las mujeres, dentro de los Sistemas de traspatio, se encuentran realizando una gran

diversidad de actividades, en donde participan como una fuerza de trabajo no

remunerada o reconocida. El desarrollo de estas actividades tiene un importante

potencial para motivar a las mujeres como futuras empresarias y tener a su cargo el

control total de la producción. La mujer al igual que todos los miembros de la familia

colaboran en el Sistema de traspatio, para abaratar costos en la mano de obra. Para

lograr estos objetivos las mujeres necesitan capacitación en la administración de

microempresas y apoyos crediticios a través de programas gubernamentales

implementados en la Ciudad de México.

Ante lo mencionado se puede confirmar que la participación de las mujeres es

imprescindible dentro de los Sistemas de traspatio en dos vertientes: primera como

generadora de ingresos por la venta de productos y segunda como productora de

insumos (para el autoconsumo) que le ahorran el gasto, si éstos tuvieran que comprarse.

Bajo el contexto anterior se puede decir y reconocer ampliamente que el trabajo que

realizan las mujeres en los Sistemas de traspatio específicamente de producción lechera

en la Delegación Iztapalapa es importante e indispensable dentro del sector

agropecuario, por lo que se ha llegado a plantear que el problema específico es que no

se reconoce este aporte de las mujeres y en cambio se toma como una obligación que

tienen ante este trabajo, dado que se ubica en el mismo terreno de la casa habitación, lo

cual lo hace ser como una continuación de las labores domésticas.

Los Sistemas de traspatio, en la zona urbana, mantienen características particulares

adaptadas a las condiciones que les impone la urbanización. Para el caso de esta zona,

las restricciones existentes se enfocan principalmente a la disponibilidad del espacio

físico, la comercialización de los productos, la obtención de alimentos no

convencionales para el ganado, para reducir los costos de alimentación, las restricciones

en el uso del suelo, entre otros aspectos. El objetivo de estos modelos de traspatio está

orientado hacia la producción de una gran diversidad de productos de autoconsumo y

colateralmente, hacia la obtención de recursos económicos, que se emplean en

situaciones imprevistas (Cortés et al., 1994).

Estos Sistemas de traspatio han mantenido sus características propias en el uso de

alimentos no convencionales, por ejemplo la tortilla dura, la escamocha, desperdicio de

verduras, etc., lo que de manera directa refleja una vía de producción alternante que se

debe tomar en cuenta para la alimentación de los animales en producción (Cortés et al.,1994).

Los modelos de traspatio constituyen una actividad de amplia popularidad en la

población, particularmente en aquella de escasos recursos económicos o en aquella que

esté vinculada a la tradición agrícola y/o pecuaria.